martes, 2 de septiembre de 2014

SUNAT suspenderá RUC con perfil de riesgo


La Sunat informó que suspenderá el RUC de las empresas del rubro textil y confecciones que destinaron exportaciones ficticias a Venezuela.
“Son empresas golondrinas que aparecen con capital social mínimo, domicilio fiscal sin evidencia de alguna actividad productiva, y no han solicitado en estos casos particulares el drawback", explicó el superintendente adjunto de la Sunat, Enrique Vejarano, según lo cita la agencia Andina.
Indicó que esta medida, como el control de potenciales facturas no fehacientes, se efectuarán para todo contribuyente que tenga un perfil de riesgo.
Los casos presentados de envíos a Venezuela con este tipo de perfiles ha generado que la Sunat, a través de la aduana, incremente el mecanismo del canal rojo al momento de la exportación.
En el 2012, Venezuela representó el 37% de todo el volumen exportado del sector textil,y debido a los controles que se ejercieron se redujeron en el 2013.
Por otro lado, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la Sunat mencionó que cinco empresas realizaron exportaciones por US$87 millones sin contar con sustento, dado que procedieron con mecanismos de lavado de activos.
Semana económica

GARY BECKER Y LA ECONOMÍA DEL COMPORTAMIENTO




Con la pérdida de Gary Becker, fallecido en Chicago a los 83 años, la economía pierde a uno de sus grandes pilares. Brillante, incisivo y excepcionalmente creativo, Becker no fue uno más. No fue siquiera un Nobel más. Su trabajo, desarrollado a lo largo de seis prolíficas décadas, supuso un antes y después en la disciplina y en las ciencias sociales en general, y los efectos se sienten todavía en campos de lo más variado.
Becker rompió moldes investigando sobre discriminación (su tesis doctoral, después convertida en libro), racismo, la familia, educación,capital humano (ahora un término habitual, entonces un tabú), el salario mínimo, el altruismo, la inmigración, el coste de los restaurantes, competencia o democracia, convirtiéndose en uno de los autores más citados entre sus pares, quizás el economista más importante del siglo, y llevándole a ganar el Nobel en 1992.
Becker fue diferente porque nunca quiso estar en una torre de marfil,ni se escondió detrás de matrices y ecuaciones. Justin Wolfers explica que para Becker la economía no era tanto un campo de estudio como un método de análisis, uno que combinar con otros para entender el comportamiento humano y comprender, de verdad, el funcionamiento de la sociedad. Incluso en sus partidos de tenis en Chicago, que jugaba maximizando la utilidad de cada uno de sus golpes contra adversarios mucho más jóvenes.
De forma muy práctica, en cosas que vemos cada día, protagonizamos o sufrimos. Y del marco analítico que construyó se benefician hoy la sociología, la disciplina que siempre amó y de la que nunca se separó;la ciencia política, la demografía, el derecho (al que se acercó de la mano de su amigo el juez Posner en un blog imprescindible). Incluso la criminología. .
Su paradigma se sustentó sobre la idea de que los seres humanos toman decisiones por un motivo, que valoran pros y contras, barajan opciones y responden a incentivos. Que hay interés propio, egoísmo, búsqueda de la riqueza, sí, pero no sólo ni principalmente siquiera. Becker insistió una y otra vez en que todos respondemos a múltiples estímulos e influencias. En banquero, el adolescente enamorado y el drogadicto. Y por ello, prácticamente todo aspecto del comportamiento humano no le es o no le debería ser ajeno a la ciencia económica.
Es por eso mismo que la academia sueca le concedió el más preciado galardón en 1992. "Por haber extendido los dominios del análisis microeconómico a un rango más amplio del comportamiento y la interacción humana, incluyendo comportamientos fuera del mercado".
- Su análisis servía para explicarle a un país todavía segregado que ladiscriminación tiene un enorme coste para la nación y para los discriminados, pero también para los propios discriminadores. Una visión extraña, inesperada y francamente impopular durante una década, hasta que la lucha por los derechos civiles de los años 60 le trajo la popularidad. Y eso que argumentaba en términos muy fríos, estudiando costes para un empresario por discriminar por raza o sexo a un trabajador productivo y competitivo.
- Servía -sirve- para analizar a mediados de los 70 del siglo pasado la decisión racional detrás de los delitos, como hizo en Crimen y castigo: un enfoque económico. Para él, el crimen se explicaba en buena parte por el precio. Delinquir es, muchas veces, barato. Por eso, los ladrones o asesinos, actores racionales que en el fondo quieren maximizar su bienestar como cualquier otra persona, pero por medios ilegales, toman decisiones.
El crimen es una actividad que genera y obliga a gastar una cantidad ingente de dinero, por eso le molestaba que los economistas ignoraran una "industria" tan importante.
De hecho, a Becker le gustaba decir, un poco para escandalizar, que "existe una cantidad óptima de crimen" en cada sociedad. No es que no le gustara la utopía de un mundo sin delincuencia, algo que suena imposible pero que quizás pueda llegar a serlo. Sino que el precio que tendrían que pagar los ciudadanos por algo así sería insoportablemente alto, y por tanto, no deseable.
-Sus teoría sirven para intentar comprender el complejo mecanismo (más social que económico quizás) por el que los restaurantes o los eventos deportivos fijan los precios. Si de verdad responden a la oferta y la demanda, ¿por qué no es más caro salir a cenar un sábado que un martes? 'A Note on Restaurant Pricing and Other Examples of Social Influence on Price'. Para él, la clave no es tanto que los propietarios no quieran espantar a la clientela subiendo precios, sino que nuestra demanda de ciertos bienes o servicios depende de hecho de la demanda de otros, por lo que interesa que haya mucha gente deseando ir en vez de subir el precio hasta lograr equilibrio.
Quizás es porque nos gustan los sitios de moda y no queremos estar desfasados. O quizás, y sobre todo en el caso de la comida, porque pensamos, consciente o inconscientemente, que si hay tanta gente deseando ir es porque la calidad es alta. En todo caso, las razones para el éxito son en sí un misterio, o producto de factores difícilmente controlables.
-Sirve para buscar un enfoque diferente (y muy polémico) para el fenómeno de la inmigración. Becker, a diferencia de otros liberales, era partidario de limitar la entrada de extranjeros, y defendía subastar el derecho a residencia, otorgándoselo a quien proporcionara un mayor beneficio neto.
-Su marco sirve también para analizar el matrimonio o encontrarpareja. Para Becker, las personas se casan para enriquecerse. Pero ojo, al igual que cuando aborda el interés propio, no se refiere (o no sólo) a dinero, sino a enriquecimiento personal, a mejorar. Al tema le dedicó un célebre paper de 1973 titulado 'A Theory of Marriage', una teoría del matrimonio, donde parte de una idea de mercados en equilibrio y valora el peso de las diferentes variables y su productividad marginal.
Las parejas no son "comerciales", pero pese a todo, generan bienes con valor. Y si uno no cambia a menudo de ellas, es por el coste. Becker fue incluso más allá en su 'Treatise on the Family", seguramente el documento publicado más influyente en la investigación de modelos teóricos sobre el matrimonio. En él analiza las familias como pequeñas unidades de producción, pequeñas fábricas, en las que los conceptos económicos más básicos (oferta y demanda, incentivos, comportamientos, riqueza, distribución de recursos) tienen una validez absoluta.
De ahí surgió el famoso Teorema del niño malcriado que analiza las familias como unidades productivas en las que si el cabeza gana lo suficiente para mantener al resto, lo más racional para todos es maximizar el marco, incluso sacrificando sus propios ingresos personales. Y si unos padres se enfrentan a un hijo malcriado (o malo) entre su prole, lo mejor es compensar económicamente a sus hermanos cada vez que él hace una trastada, una actitud que le incentivará a cambiar su comportamiento.
Un enfoque que completaría después en Altruism, Egoism and Genetic Fitness: Economics and Sociobiology, donde analiza casi con teoría de juegos las relaciones entre personas generosas y egoístas en los diferentes colectivos.
- El enfoque analítico desarrollado en Chicago le sirvió para intentar encontrar una solución económica al uso de bienes ilegales, como por ejemplo las drogas. Si la prohibición y la guerra no sirven (y tras costar ingentes cantidades de dinero, de vidas y de mandar a decenas de miles de personas en todo el mundo a prisión, no han servido) quizás haay que intentar algo más simple: legalizar y gravar. Y desde luego,despenalizar la posesión y el consumo de marihuana, una posición no muy habitual para una persona más bien conservadora y de 83 años. Y sustentada sobre la idea de la "adicción racional", entendida como un plan para maximizar un beneficio en el tiempo.
- La economía es útil, incluso, para estudiar algo tan delicado como el suicidio. Becker, junto a su inseparable Posner, lo hizo hace una década en SuicideAn Economic Approach, un artículo en el que parte de la sociología clásica, de Durkheim, para desarrollar, con métodos económicos, un análisis del comportamiento. Se lamentan los autores de que los enfoques más habituales aborden el suicidio bien como producto de una vergüenza social o de problemas mentales, cuando, como ha ocurrido históricamente en India o Japón, puede ser una respuesta racional a un problema. Un estudio especialmente complicado, pues la primera mujer de Becker, Doria Slote, se suicidó en 1970 dejándole con dos hijas menores de edad a su cuidado.
Becker, extremadamente cortés y cuidadoso con sus formas, no eludía sin embargo una discusión. Le confesó a Steven D. Levitt que disfrutaba con las críticas, pero que no hubiera soportado que no le hicieran caso. Y cuando discutes durante seis décadas, mezclas disciplinas y escribes una columna en una revista popular durante dos décadas, las posibilidades de meter la pata se multiplican.
En una entrevista en 2010 en The New Yorker, Becker no tenía reparos en aceptar y asumir críticas sobre los límites del libre mercado y las debilidades del marco teórico que nos llevó (o al menos no evitó) a la crisis. Como por ejemplo, la hipótesis de los mercados eficientes. No era fácil pillarle en un renuncio, ni que admitiera haberse equivocado. En los seminarios en Chicago era famoso por preguntarle a todos los alumnos, ¿en qué evidencia se sustenta eso? Y cuando la evidencia es clara, hay que rectificar.
Becker asumía que "el libre mercado no es perfecto, que tiene fallos y debilidades. Que hay cosas que todavía no comprende bien y muchas otras que no alcanza a corregir, como la última crisis ha demostrado. Sabía que 'la libertad no puede tenerse a un bajo precio', pero también que no es una lucha sin esperanza. Y por eso, a los 83 años, seguía trabajando cada día. Y por eso, a los 83 años, seguía siendo un incansable optimista.
Becker pensaba que la economía no era un juego en manos de unos cuantos académicos en sus despachos, sino un campo y un medio fundamental para los seres humanos. Una herramienta para comprender y resolver problemas. Y es lo que intentó enseñar a sus alumnos desde los años 50, "a pensar como economistas, a olvidar la disciplina de lo cómodo o lo políticamente correcto y a pensar con rigor y con disciplina".
Pensaba, como George Bernard Shaw, que la economía es el arte de sacarle el máximo provecho a la vida. Y durante 83 años, no se dedicó a otra cosa.

viernes, 15 de agosto de 2014

Entrevista a Jefa de SUNAT: fuente periodística

Los proyectos enviados por el Ejecutivo al Congreso incluyen una serie de medidas tributarias que buscan inyectar liquidez en las empresas y mejorar las expectativas de los agentes económicos.Tania Quispe, jefa de la Sunat, añade que las iniciativas incluyen un cambio de paradigma en el ente, que ahora se enfocará más en brindar un buen servicio al contribuyente.
Además de lo ya anunciado por el ministro Castilla, ¿qué más trae el paquete de reformas tributarias que incluye el plan de reactivación?
Son varios temas, uno es que ya tenemos la capacidad de clasificar en 4 perfiles al contribuyente y, en función a estos, realizar lascobranzas y devoluciones. Esto es parte de la gestión de riesgo que vamos a aplicar desde agosto. A partir de ello también vamos a empezar con la devolución automatizada (en diciembre) y el abono en cuenta, si el contribuyente es un buen pagador. Esto lo esperamos hacer en el 2015. Pero al que no es buen pagador se le aplicará una fiscalización antes de efectuar la devolución. También tenemos las medidas concretas cuyo propósito fundamental es ayudar a dinamizar la economía.
Que son varias. Comencemos por las detracciones.
Así es, ya anunciamos que apenas se apruebe el proyecto de ley, la tasa más sensible, que es la de servicios, baja de 12% a 10%. Solo esta medida libera 1.800 millones de soles anuales en beneficio en más de 170 mil contribuyentes. Además estamos haciendo una investigación para ver cuáles han sido los efectos que se han tenido. Las detracciones fueron creadas para combatir la evasión, ahora tenemos que ver cuáles han cumplido su papel y cuáles no, para ir avanzando en el desmantelamiento del sistema.
Imagino que en sectores sensibles como la minería se queda aún el sistema. ¿En cuáles es seguro que se irán retirando?
Claro, por la minería ilegal. Yo no quisiera adelantar una lista porque aún está en evaluación. Y van a depender de los resultados los anuncios que hagamos en los próximos meses. Eso sí, los primeros que se están revisando son los [sectores] que tienen las tasas más altas. Además tendremos que evaluar cómo impacta en la economía la rebaja que estamos anunciando.
También se han anunciado cambios en el sistema de percepciones (cobro adelantado de parte del IGV).
En percepciones estamos eliminando el sistema para las personas naturales sin fines comerciales. Estimamos que serían unos 300.000 contribuyentes beneficiados.
Los gremios aplaudieron el anuncio del ministro Castilla respecto a que este sistema se iría desmontando. Sin embargo, ahora se sabe que se beneficia a las personas naturales.
Nosotros caminamos en el camino trazado por el ministro, pero tenemos que ser cuidadosos con lo que se va desmontando, para no afectar la lucha contra la evasión y tampoco afectar la competitividad de las empresas.
¿Los gremios pueden esperar alguna noticia positiva en el corto plazo?
La idea es que a medida que vayamos fortaleciendo a la Sunat, estos mecanismos se tienen que ir reduciendo al mínimo. Ya hemos conversado de esto con los gremios. Yo espero que para el 2016 o 2017 la Sunat sea una entidad mucho más fuerte con todos los cambios que hoy se están implementando. Creo que en ese entonces vamos a estar en condiciones de poder reducir mucho más estos mecanismos.
En un escenario en el que los ingresos fiscales han mostrado una reducción, ¿estos cambios en el sistema de percepciones y detracciones pueden complicar más la situación?
Este tema lo tenemos bastante controlado porque lo estamos haciendo a la par de medidas de fortalecimiento y de mejora de procesos, que nos permitan asegurar que no vamos a tener más evasión. En realidad, el principal factor por el cual debiéramos esperar una reducción sería que nos juegue mal la economía y que haya por ahí un ponderable que genere un PBI con un crecimiento menor al esperado. Eso sí nos haría replantear nuestras cifras.
¿Una desaceleración más drástica del PBI implicaría repensar estas medidas?
No, estas medidas salen ya. Lo que sí esperamos es que generen un impulso en la economía, que las expectativas mejoren y la inversión se reactive. En el segundo semestre debemos tener un mejor escenario.
¿Y qué cambios se han planteado con respecto al sistema de incentivos al interior de la Sunat?
Quiero precisar que la Sunat no tiene un ingreso variable; es decir, que el trabajador no cobra por la cantidad de dinero que traiga, porque eso sería perverso. Lo que hay es una bonificación de resultados institucionales que incluye variables como la facilitación, [lucha contra] el contrabando y la presión tributaria. Ahora queremos añadir una cuarta variable, que es de quejas, para darle mayores facilidades y un mejor servicio al contribuyente.

viernes, 8 de agosto de 2014

LA INVIABILIDAD ECONÓMICA DE LA DEPRECIACIÓN ACELERADA





Iván Alonso

  • Iván Alonso
  • Economista

Con la idea de impulsar la inversión, el Gobierno ha enviado al Congreso un proyecto de ley que otorga el beneficio de la depreciación acelerada a los inmuebles cuya construcción se inicie a partir de este año y que al final del 2016 tengan un avance igual o mayor al 80%. La depreciación no reduce la carga total de impuestos que soporta una edificación; solamente la difiere en el tiempo. Según la exposición de motivos que acompaña al proyecto, el costo fiscal será, en lo inmediato, de 700 millones de soles; pero este se recuperará en años futuros. Lo que no dice es que, al margen del costo fiscal, hay un costo económico que es irrecuperable.
La depreciación es un método para distribuir el costo de una inversión a lo largo de su vida útil. Una empresa que construye una fábrica se engañaría a sí misma si restara de sus ingresos de este año todo lo que ha invertido. Resultaría con una pérdida enorme que no refleja la realidad. El local que alberga la fábrica (si no la fábrica misma) va a prestar sus servicios por los próximos veinte o treinta años. Lo más sensato es prorratear la inversión, reconociendo como un costo solamente la veinteava o treintava parte por año. De esa manera, la empresa se hace una mejor idea de lo que está ganando o perdiendo año tras año.
La depreciación acelerada tiene el efecto de echar la sensatez por la borda. El reconocimiento contable de la inversión se comprime en un período evidentísimamente más corto que la vida útil del inmueble. El objetivo es reducir las utilidades gravables de hoy, a costa –es cierto– de incrementar las de mañana. El impuesto a la renta se traslada del presente hacia el futuro. Eso hace temporalmente más atractiva la inversión en inmuebles.
Allí justamente es donde está el problema. La depreciación acelerada distorsiona las decisiones de inversión y le impone un costo a la economía.
Supongamos que usted tiene 100 soles y puede invertirlos en una de dos maneras. La primera es organizar un concierto que le deja, después de pagarle al artista, 120 soles de ingresos. La escenografía es irrecuperable, así que toda su inversión es un costo atribuible a ese concierto y nada más. Ha ganado 20 soles, que se convierten en 14 después de impuestos. Una rentabilidad de 14%, que puede replicarse los próximos 30 años.
Otra posibilidad es construir un local industrial. Digamos que puede alquilarlo no por 20, sino por 18. Claramente, se trata de una inversión inferior. Haga sus cuentas y verá que después de depreciación e impuestos le queda una rentabilidad de tan solo 13%.
Pero aquí viene la depreciación acelerada para inducirlo precisamente a hacer la inversión inferior, la que menos aporta al conjunto de la economía. El local sigue generando servicios por un valor de 18, o sea, el alquiler que alguien está dispuesto a pagarle. Gracias a la depreciación acelerada, sin embargo, usted no pagará impuesto a la renta en los próximos cinco años. Su rentabilidad es ahora de 15%. Y no porque haya hecho una mejor inversión, sino porque el fisco ha postergado sus aspiraciones. Usted es cuatro soles más rico, pero el país es dos soles más pobre.
La depreciación acelerada no significa que vaya a haber más inversión. Significa solamente que la inversión se va a distribuir de otra manera. Siendo esa otra manera una que contribuye menos al bienestar nacional.

miércoles, 6 de agosto de 2014

RICHARD WEBB OPINA SOBRE EL FRACASO HISTÓRICO DE LAS AFP






Richard Webb

  • Richard Webb
  • Director del Instituto del Perú de la USMP
El sistema AFP ha fracasado en su objetivo principal, asegurar la vejez del trabajador, a pesar de dos décadas de existencia y del apoyo del Estado a través de elevadas comisiones. Al final, apenas uno de cada siete trabajadores cotiza cada año. Entre los afiliados que aportan irregularmente, y la mayoría que nunca aporta, es evidente que la protección lograda es una pequeña fracción del objetivo buscado, y que la mayor parte de la población se encuentra desprotegida. Cualquiera diría que es hora para un reexamen. 
Varios errores confluyeron en la creación de las AFP. El primero fue la creencia de que el peruano no ahorra, idea nunca sustentada pero tenaz, quizá por la predisposición a menospreciarnos. La realidad es todo lo contrario. La familia peruana no solo ahorra, sino que está entre las que más ahorran en el mundo. Según la encuesta anual de niveles de vida, en el 2013 el ahorro de las familias fue 24% de sus ingresos, antes de su aporte a los fondos de pensiones, o de su considerable gasto en educación. La contundencia de esa estadística se suma a que todos somos testigos del masivo esfuerzo de ahorro e inversión de millones de familias que construyen y mejoran sus viviendas y negocios en las ciudades, capitalizándolas con mercadería, máquinas y vehículos de trabajo, proceso que se viene repitiendo en las áreas rurales.
El segundo error fue tratar a la gente como si fueran muebles, sujetos pasivos e inmóviles, sin tener en cuenta que los obligados a cotizar podrían reducir otras formas de ahorro, mientras que los no afiliados podrían aumentar otras formas de ahorro, y eso, precisamente, es lo que ha sucedido. Al final, afiliados y no afiliados ahorran casi el mismo porcentaje de sus ingresos, según el estrato de ingresos en que se ubican. Entre las familias con ingresos entre quinientos y mil soles mensuales por persona en el 2013, los afiliados ahorraron 19% y los no afiliados 17%. Entre los que superaban los mil soles, los no afiliados ahorraron incluso más que los afiliados. Más que aumentar el ahorro, las AFP lo estarían reorientando hacia el sistema financiero, al Estado y a la gran empresa. 
El tercer error fue subestimar el fuerte incentivo a la informalidad creado por el aporte retenido en planilla. Si bien estas sufren varias retenciones con objetivos sociales, la que más incentiva la informalidad es la pensión obligada, por su alto monto, y porque es la que menos valor tiene en la percepción del trabajador. Comparando, las retenciones por gratificación y vacaciones son una modificación en el calendario de la remuneración más que un verdadero sobrecosto. Incluso la CTS, ahora flexibilizada, es percibida casi como remuneración. 
Un cuarto error fue escoger un modelo de seguridad social diseñado para Suiza o Chile, países con alta formalidad, trabajadores mayormente en planilla y un Estado competente. En el Perú, ni el Estado mismo cumple sus deudas a las AFP. 
En vez de incluir, las AFP agravan la división entre lo formal y lo informal. En vez de un sistema inclusivo y de bajo costo, imponemos uno tan costoso que excluye a la mayoría, luego socorremos parcialmente al pobre extremo con una costosa Pensión 65, y al final dejamos a la mitad de la población desprotegida.

viernes, 1 de agosto de 2014

La desnudez del contexto corporeo (femenino) como gesto de protesta no es novedoso. En épocas premodernas en Inglaterra, Lady Godiva se alzó desnuda sobre un caballo blanco para protestar contra los tributos arbitrarios, impuestos por su marido el Conde de Coventry.





Si el cuerpo humano es una máquina (la más perfecta de todas), resulta que también es finita, temporal e histórica. Si es así, entonces también porque no nos deprecian tributariamente como cualquier activo fijo en su renta - producto. Ja. Es una broma marxistoide.